Embratur fue a Rímini la semana pasada con una cifra de crecimiento en la mano. Léala junto a la del año pasado y la historia cambia.
Lo que Brasil llevó a Rímini
Embratur expuso en TTG Travel Experience, en Rímini, del 14 al 16 de octubre de 2026, en un estand de 100 metros cuadrados con 14 coexpositores, entre ellos representantes de Amazonas, Foz do Iguaçu y São Luís, junto a operadores receptivos, hoteles y aerolíneas (Embratur, octubre de 2026).
El titular con el que viajó: las llegadas de visitantes italianos a Brasil subieron un 9,7 por ciento entre enero y agosto de 2026 (Embratur, octubre de 2026). Italia es el cuarto mayor mercado emisor europeo de Brasil (Embratur, octubre de 2026).
La participación se enmarca en el Plano Brasis, el plan de marketing turístico internacional para 2025 a 2027 elaborado por Embratur con Sebrae y FGV (Embratur, 2026). Rímini es una parada en un calendario de 19 ferias internacionales en el año (Embratur, enero de 2026).
La cifra que va al lado de la cifra
Ahora la comparación que nadie puso en la nota de prensa. En 2025, Brasil recibió 177.744 turistas italianos, un 26,4 por ciento más que los 140.641 de 2024 (Embratur, marzo de 2026). Solo en enero de 2026 el flujo italiano iba un 13 por ciento por delante del año anterior (Embajada de Brasil en Roma, marzo de 2026).
Así que la secuencia es 26,4 por ciento en el año completo de 2025, 13 por ciento en enero de 2026 y 9,7 por ciento en los primeros ocho meses de 2026. El mercado sigue creciendo. Crece a aproximadamente un tercio del ritmo del año pasado, y la desaceleración se ve dentro de este año.
No es una mala noticia, y no es una advertencia. Es la forma normal de un mercado que ha terminado de recuperarse y ha empezado a comportarse. El error sería montar un plan italiano para 2027 sobre un supuesto del 26 por ciento.
Una precisión sobre qué son estas cifras. Embratur cuenta llegadas registradas en frontera, y el 9,7 por ciento es la comparación de la misma ventana de ocho meses interanual. No dice nada sobre duración de la estancia, gasto por viajero ni qué regiones alcanzaron realmente esos italianos una vez aterrizados. Una cifra de llegadas plana con estancias más largas es un año mejor para un operador receptivo que una cifra al alza con estancias más cortas, y los datos publicados no permiten distinguir una cosa de la otra.
La restricción está en el aire, como siempre
Para 2026 la previsión es de 972 vuelos y 355.600 plazas entre Italia y Brasil, en rutas de Roma a São Paulo y Río de Janeiro y de Milán a São Paulo (Embratur, octubre de 2026).
Léalo como un mapa y no como una cifra. Dos ciudades italianas, dos puertas de entrada brasileñas, y todo el trayecto posterior montado sobre conexiones domésticas desde São Paulo o Río. Un cliente italiano que va al Nordeste o a la Amazonia compra un tramo doméstico antes que ninguna otra cosa, y en ese tramo se gana o se pierde el itinerario.
Unas 356.000 plazas al año es además un techo que conviene conocer. Una demanda italiana creciendo más rápido que la capacidad italiana aparecería primero en el precio, no en la falta de plaza.
El contexto también ayuda aquí. El mercado italiano crece dentro de un cuadro nacional en general plano: Brasil registró 6.451.257 llegadas internacionales entre enero y agosto de 2026, con un gasto al alza del 10,4 por ciento, hasta 7.400 millones de dólares en el mismo periodo (Embratur, septiembre de 2026). Un mercado italiano que sube un 9,7 por ciento está por tanto por encima del total, que es el argumento para mantenerlo en el plan aunque sea a menor ritmo.
Lo que Brasil eligió enseñar
El estand abrió con la Amazonia, las Cataratas del Iguazú y los Lençóis Maranhenses, y mostró experiencias de realidad virtual del Río Negro, el Pantanal, los Lençóis Maranhenses, Fernando de Noronha y la Pequena África, en Río de Janeiro (Embratur, octubre de 2026).
Fíjese en lo que no está en esa lista: el circuito de playa. El discurso oficial al trade italiano es naturaleza, distancia y cultura, que resulta ser el producto que necesita un operador sobre el terreno y no se arma en un motor de reservas online.
Qué significa para sus programas
Tres lecturas. Siga vendiendo Italia, pero planifique con crecimiento de un dígito y no con las tasas de recuperación de 2024 y 2025. Meta el tramo doméstico en la propuesta desde la primera línea, porque el mapa aéreo da dos puntos de entrada y nada más. Y siga la promoción oficial hacia donde apunta, naturaleza y cultura, porque ahí va el presupuesto de marketing del destino y ahí es donde un operador receptivo vale lo que cuesta.
La feria vuelve a Rímini del 13 al 15 de octubre de 2027 (IEG, octubre de 2026). Esa es la ventana en la que se escriben los contratos italianos de 2028.
